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martes, 5 de marzo de 2013

ÁNGELES EN CALZADA DE TIRRY 81


 El de 2 de marzo recibimos en nuestra casa de Calzada de Tirry 81 a la carismática Liuba María Hevia. Ella asistió en la compañía de la actriz Verónica Linn y de un grupo de hermosas mujeres, algunas son parte de su equipo de trabajo. Ha sido un regalo compartir con todas, pues estamos muy cerca del 8 de marzo, un día que festeja a la mujer. Entre las presentes se encontraban Iliana, Carla, Iris, Ana Valdés Portillo, y otras. Todas acudieron con el deseo legítimo de saludar a Carilda Oliver. La visita transcurrió con canciones y versos. La propia Carilda dio lectura al poema Se me ha perdido un hombre, un manifiesto apasionante que describe la pérdida de su anterior esposo, el cantante lírico Félix Pons Cuesta. Pude ver lágrimas en los ojos de Liuba, y tocar de cerca su intensa sensibilidad. No es lo mismo escuchar canciones que tocar las zonas más inmediatas y tangibles de su emoción, y percibir que el sentimiento y la ternura de sus textos existen en los predios de una carne trémula que aviva un corazón fuerte y libre. 
Por su parte, Verónica Linn declamó el poema Madre mía que estás en una carta. Ayer me sentí un hombre muy feliz. Verónica Linn, es un alma con la que he crecido desde niño. Su rostro en la TV, en aquellas noches infinitas del campo donde nací fue siempre fiesta, otra estrella más en las noches de mi infancia.

Quiero darles las gracias a todas por traernos fe y amor, y habernos dejado en los labios el gusto de la música y en los ojos un brillo que todavía nos dura.

Cuando las enormes puertas del zaguán se cerraron Carilda y yo entramos a un silencio despreciable porque la risa, la música, la sensación de un amanecer, parecían haberse marchado tras esas lindas criaturas que asaltaron nuestra soledad para secuestrarnos al pleno de una alegría loca. Es como una niña – me confesó Carilda, refiriéndose a Liuba –, una niña que puede jugar a convertir la tristeza en canción.

Raidel Hernández.  
Alfredo Sanabria 

1 comentario:

  1. Cuanto hubiera dado por estar allí!!!
    Mis saludos para usted y para Carilda, de corazón...

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